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Celulitis, flacidez, párpados caídos, varices, pérdida de firmeza en cara y cuerpo… son problemas que tienen solución con la cirugía estética pero, ¿en qué momento de nuestra vida es bueno operarse y, sobre todo, de qué hacerlo?
El doctor Ángel Juárez, jefe de la unidad de Cirugía Plástica, Estética y Reparadora del Hospital La Zarzuela descifra el momento ideal para los distintos tipos de cirugía, porque en este caso, está claro que la edad sí importa.

Para el doctor Juárez, »la belleza está en el equilibrio, por eso la cirugía plástica tiene que buscar que mente y cuerpo estén en concordancia. Si esta no existe, hay que crearla o restaurarla en caso de que se haya roto. La cirugía estética resuelve determinados problemas y, realizada en el momento oportuno, supone un cambio importante en el bienestar del paciente».
Para el experto no hay que forzar este tipo de operaciones sino esperar el momento oportuno para realizarlas, »en la vida vamos pasando a cada edad diferentes etapas y en el caso de la cirugía estética también hay edades aptas para determinados tipos de intervenciones y otras que no lo son».

En este sentido, según el doctor, a partir de los 20 años, el aumento y reducción mamaria es una de las operaciones más aptas para esta edad ya que a partir de los 18 años se da por finalizado el crecimiento y se pueden realizar las operaciones para remodelar el pecho.

En el caso del aumento, la cirugía permite mejorar el tamaño y forma de los pechos, ya sea por una falta de desarrollo de las mamas, por una disminución del volumen por cambios bruscos de peso o después de un embarazo, o para corregir una asimetría entre ambas mamas. La reducción, y al mismo tiempo el remodelado de las mamas se consigue mediante la extirpación de piel, tejido mamario y tejido graso, obteniendo así unas mamas más ligeras, más firmes, con más proyección y más acordes con el resto del cuerpo. Para el doctor Juárez »esta cirugía ayuda aliviando los problemas como el dolor de espalda, de cuello o la irritación cutánea y al mismo tiempo consigue aumentar la autoestima de las pacientes».

El doctor Ángel Juárez descifra el momento ideal para los distintos tipos de cirugía, porque en este caso, está claro que la edad sí importa​.

Por otro lado, otra operación recomendada es la liposucción. La acumulación de grasa, en localizaciones concretas o de forma generalizada hace perder al cuerpo la armonía de su contorno. En algunos casos viene determinada por factores genéticos o ambientales. »La distribución grasa varía en función del sexo, en los varones se localiza generalmente en la zona abdominal y en las mujeres tiene mayor tendencia a localizarse en las caderas o muslos. Con esta técnica remodelamos la silueta y se consigue una piel firme y elástica» añade el cirujano.

También se puede recurrir a la rinoplastia para mejorar algún aspecto de la nariz, modificando la punta, el perfil o la anchura de la misma ya que su alteración es una de las que más problemas psicológicos causa. »La nariz es una de las partes más importantes del rostro por lo que debe estar en armonía con el resto de la cara. Con esta intervención conseguimos adaptarla a las proporciones y forma que cada paciente necesita»,explica el experto.

A partir de los 35 años ya se pueden recurrir a otro tipo de cirugías como es el caso de la mastopexia, que es un procedimiento quirúrgico que levanta y da forma a las mamas caídas. La intervención permite elevar el complejo areola-pezón a su posición ideal y remodelar el tejido mamario para obtener un pecho estéticamente correcto. Existe una variedad de técnicas quirúrgicas distintas para dar forma y elevar las mamas. El doctor señala que «el resultado de la mastopexia es muy satisfactorio. De todas formas hay que tener en cuenta que los efectos de la gravedad, futuros embarazos, el envejecimiento o las fluctuaciones en el peso modificarán paulatinamente los resultados».

Por otro lado, en el caso de las cirugías a partir de los 40 años, el aumento de pómulos es una de las más recomendadas. Cuando por culpa de los años cumplidos se producen una reabsorción de la grasa y de los huesos, aparece con cierta frecuencia eso que se llama »el mentón de bruja»; por eso, la cirugía permite aumentar el tamaño de los pómulos y desgrasar el mentón mediante una pequeñísima liposucción.

Además, en esta edad también se recomienda la blefaroplastia. Es una cirugía de los párpados que extrae el exceso de piel y las bolsas de grasa que aparecen en los párpados superiores e inferiores, eliminando así el aspecto de cansancio y envejecimiento del rostro. Para el doctor Ángel Juárez, »es una de las intervenciones en la que los resultados son visibles rápidamente ya que el rostro presenta un aspecto más joven».

Y, finalmente, a partir de los 50 años se suele recurrir al lifting facial. Se trata de una cirugía de rejuvenecimiento facial, se realiza con anestesia local con sedación o con anestesia general según cada caso y lo que se quiera solucionar. »Me inclino por las correcciones parciales antes que por uno completo», cocluye Ángel Juárez.

Fuente: consalud.es