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Las cirugías mínimamente invasivas son procedimientos quirúrgicos en los que mediante a los avances tecnológicos en el ámbito médico permiten realizar operaciones fáciles de sanar y sin apenas dejar cicatrices. Esto supone un adelanto importante, ya que de por sí una cirugía es invasiva para el cuerpo y deja grandes cicatrices.

Pronta recuperación y menor incisión

La cirugía mínimamente invasiva se caracteriza por limitar el tamaño de las incisiones necesarias, además de que disminuyen el dolor, el riesgo de infección y el tiempo de cicatrización de la misma.

Algunos ejemplos de cirugía mínimamente invasiva son:

Origen del método mínimamente invasivo

Este método fue posible gracias a radiólogos intervencionistas que mediante técnicas de imagenología hicieron posible prescindir de grandes incisiones, sustituyéndolas por catéteres. Debido a este nuevo método es posible no tratar quirúrgicamente en situaciones que antes era obligatorio.

Utilización de técnicas no invasivas

Los procedimientos no invasivos, es decir, aquellos que no requieren punción o incisión en la piel. Un ejemplo sería la radioterapia, ya que es un tratamiento no invasivo para el cuerpo con el que se pueden aplacar varias tipologías de cáncer.

Ventajas de la cirugía mínimamente invasiva

  • Menores complicaciones, efectos adversos y traumatismos que la cirugía tradicional.
  • Menor tiempo de hospitalización, a pesar de ser más largo el proceso operatorio.
  • Menores cicatrices en el cuerpo.
  • Menor dolor.
  • Mayor rapidez en la recuperación.
  • Menor riesgo de complicaciones posquirúrgicas.

Fuente: topdoctors.es