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El aumento de pecho sigue siendo la cirugía plástica estética más popular y demandada en Europa.

El aumento de pecho sigue siendo la cirugía plástica estética más popular y demandada en Europa, según la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica y Estética (Isaps). A menudo esta intervención se asocia directamente con el uso de implantes, sin embargo, la cirugía estética ha evolucionado mucho en los últimos años y ofrece distintas opciones para las mamas sin necesidad de usar prótesis. Es importante mencionar que no todas las mujeres se operan por razones estéticas, también existen razones médicas y psicológicas.

Pero, ¿cuáles son los tratamientos estéticos mamarios más demandados y naturales? La doctora Lía Fabiano nos lo cuenta.

Uno de ellos es el lipofilling o lipotrasferencia, el aumento de pecho con grasa propia. Esta técnica se basa en injertar grasa autóloga extraída del abdomen, las »cartucheras» o los flancos para dar forma a las mamas. La lipotrasferencia, ya supone un 40% de las operaciones de aumento de pecho. La grasa propia se puede utilizar para modificar hundimientos, mejorar el aspecto de cicatrices como las de mastectomías, rellenar huecos generados por la pérdida de pecho o la caída de los tejidos, o bien, aumentar el volumende los mismos.

»Esta intervención es más natural y menos invasiva que la implantación de prótesis y las cicatrices aonmás pequeñas, prácticamente invisibles (3 mm), en el surco submamario para mejorar el polo inferior de la mama o bien cerca del borde periareolar para mejorar el aspecto del polo superior de la misma. El dolor que genera es muy leve y el acabado muy natural, además, también mejora la silueta en aquellas zonas donde se ha extraído la grasa, ya que se practica una lipoescultura o lipoaspiración. La limitación de esta operación estética está en el volumen ya que con un lipofilling solo se puede aumentar unas tallas más, dando un aspecto muy natural», explica la doctora.

Otro de ellos es la mamoplastia de reducción y mastopexia con tejido propio. Esta intervención tiene un doble objetivo: reducir el volumen del busto y subir el pecho. »Durante la operación, se elimina el exceso de tejido mamario, tanto grasa como piel, y se recolocan lo senos. Es común cuando se tiene mucho volumen, que las mamas pierdan firmezas y estén caídas por su propio peso, de ahí que al reducir el volumen suela ser necesario corregir la posición», expone la doctora.

Las cicatrices de mamoplastia reductiva y mastopexia conjunta son más grandes que las de la lipotraferencia, pero estas se ubican en zonas que pueden disimularse fácilmente como en el surco mamario. Generalmente, para una intervención de este tipo, se requiere permanecer un día en el hospital y unos 15 días de recuperación (postoperatorio) antes de hacer vida normal.

También existe la posibilidad de combinar estas dos técnicas: incorporando grasa y tejido propio y a su vez con la colocación de implantes, consiguiendo así un efecto más natural. »La cirugía consiste en colocar el implante y completar con grasa propia así comocon los tejidos propios. El resultado es un pecho más elegante y mucho más natural tanto a la vista como al tacto», asegura Lía Fabiano.

Fuente: consalud.es