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La mamoplastia de aumento, también conocida como cirugía mamaria de aumento, es la cirugía que se realiza para mejorar el tamaño y la forma de los pechos de la mujer. Esta cirugía, que se realiza con implantes o con injertos de grasa de la propia paciente, puede ser una solución para mujeres que tienen los senos asimétricos o que tienen poco pecho. También puede ser útil para mujeres que han experimentado un cambio en sus senos después del embarazo o para realizar una reconstrucción mamaria.

Las últimas novedades en esta cirugía han convertido la intervención de aumento de mamas en una técnica que tiene unos resultados cada vez más naturales, mejorando la autoestima y la imagen corporal de las mujeres que se someten a ella. Y aunque actualmente la cirugía de mamas es una de las intervenciones más demandas en la cirugía estética, es importante conocer todo el proceso que implica una mamoplastia de aumento.

¿Cómo se realiza una operación de aumento mamario?

Cada cirugía mamaria de aumento varía en función de las características de la paciente, pero generalmente se realiza con anestesia general. Durante la operación, el cirujano realiza pequeñas incisiones y crea un bolsillo para crear los implantes. Una vez colocado, el cirujano cierra las incisiones y las cubre con un apósito para protegerlas.

Normalmente, la operación suele tener una duración máxima de dos horas y no es necesario pasar la noche en el hospital ni llevar complicados vendajes.

Ver los resultados antes de someterse a la intervención quirúrgica

A la hora de someterse a una mamoplastia de aumento es importante acudir a un buen especialista en cirugía plástica, que cuente con una gran experiencia en este tipo de intervención quirúrgica. Además, es aconsejable buscar un centro que disponga de simuladores 3D de realidad aumentada, para poder previsualizar virtualmente el cambio estético antes de someterse a la operación.

Tipos de implantes mamarios: redondos o anatómicos

Existen dos tipos de implantes mamarios: los implantes redondos y los implantes anatómicos. Los implantes redondos se utilizan para aumentar el volumen de la parte superior del escote y se recomiendan en pacientes que tienen una mama con la parte superior vacía, como es el caso de las mujeres que han sufrido una disminución del pecho tras la maternidad. Los implantes anatómicos se usan para conseguir una mayor plenitud en aquellas pacientes que tienen una mama poco desarrollada en la parte inferior.

En todos los casos, el cirujano debe valorar la forma de la mama y las preferencias estéticas de cada paciente para elegir el implante mamario más adecuado.

La colocación de la prótesis mamaria

La colocación del implante depende de las características anatómicas del pecho de la paciente. De esta manera, se pueden realizar tres tipos de mamoplastias:

  • Mamoplastia submuscular o detrás del músculo pectoral
  • Mamoplastia subglandular o delante del músculo
  • Mamoplastia subfascial o bajo la fascia del músculo

La mamoplastia submuscular es recomendable en mujeres que tienen la piel fina y poca grasa corporal, ya que el implante se puede esconder bajo el músculo y eso permite que los contornos de la prótesis bajo la piel no sean visibles.

Los implantes delante del músculo se realizan en mujeres con un mayor porcentaje de grasa corporal y una piel más gruesa, porque los resultados son más naturales.

La mamoplastia subfascial es la mejor opción para las mujeres que utilizan el músculo pectoral frecuentemente, porque colocar el implante debajo de la fascia del músculo impide que afecte a la función natural del movimiento muscular.

Las cicatrices de una mamoplastia

Las cicatrices de una cirugía mamaria de aumento pueden variar en función de la vía elegida para introducir los implantes. Existen 3 tipos de vías para introducir los implantes.

  • La vía axilar se usa en mamas pequeñas
  • La vía areolar permite disimular la cicatriz en el borde de la areola
  • La vía inframamaria permite esconder la cicatriz bajo el surco de la mama

Según las condiciones anatómicas de las pacientes, se recomienda una u otra vía, pero finalmente la paciente es quien la elige.

¿Cómo es el postoperatorio de una mamoplastia?

La recuperación de la paciente tras someterse a una mamoplastia de aumento requiere una serie de cuidados básicos, como realizar seguimientos del postoperatorio y revisiones anuales con el ginecólogo y el cirujano.

Generalmente, la paciente puede llevar vida normal y se puede incorporar al trabajo pasados 5 días, siempre y cuando el trabajo no requiera grandes esfuerzos físicos.

La duración de la prótesis

En la actualidad, los implantes tienen una duración de más de diez años. De hecho, las prótesis utilizadas actualmente, que están fabricadas con gel de silicona de alta cohesividad, están preparadas para una larga duración. Sin embargo, a pesar de los avances, las pacientes deben realizar seguimientos y controles anuales.

Fuente

topdoctors.es