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La rinoplastia es un tratamiento quirúrgico que se utiliza para modificar o modelar la estructura de la nariz de un paciente. En la cirugía estética, se trata de una de las intervenciones más delicadas, ya que requieren mucha experiencia y especialización.

El objetivo o finalidad de la realización de una rinoplastia suele ser estética o funcional, aunque ambas tipologías son complementarias, ya que en muchos casos el paciente busca o requiere ambos resultados.

La rinoplastia estética está relacionada solamente con las cuestiones estéticas del paciente, vinculadas a su aspecto. En cambio, la rinoplastia funcional es necesaria cuando existen problemas respiratorios obstructivos, relacionados con la hipertrofia de los cornetes o deformidades del tabique nasal.

La rinoplastia ultrasónica

La rinoplastia ultrasónica es una nueva modalidad de la rinoplastia. En este tipo de rinoplastia, no se requiere la utilización del escoplo y martillo para llevar a cabo el tratamiento sobre la parte ósea de la nariz. Esto tiene una ventaja respeto a la rinoplastia tradicional, porque permite una recuperación más rápida del paciente.

En el caso de la rinoplastia ultrasónica, el tratamiento sobre el hueso se realiza mediante el uso del piezotomo, un bisturí especial que permite conseguir una mayor precisión y un menor traumatismo.

¿Cómo es la recuperación tras la rinoplastia?

Tras la intervención, el paciente debe hacer reposo relativo durante las 24 y 48 horas posteriores. Pasado este tiempo, se procede al retirado del taponamiento nasal y, una semana después se va a retirar la férula nasal.

En cada caso, el médico especialista va a dar las recomendaciones adecuadas para que el paciente se pueda recuperar de forma rápida, pero generalmente, pasadas las dos semanas el paciente se podrá retomar su vida de forma completamente normal.

Fuente

topdoctors.es