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Existen dos temas que generan muchas dudas e incertidumbre en las pacientes que van a someterse a un aumento de mamas:

  • La talla final del sujetador tras el aumento mamario
  • Las cicatrices que podrán quedar

Sin embargo, son preguntas que no tendrán una respuesta firme antes de operarse. Es totalmente normal que la mujer quiera saber cómo serán sus mamas operadas, por lo que es deber del especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora decirle que, aunque no es algo matemático, podrán encontrar la mejor opción para que la paciente decida si operarse o no.

En cuestión de la talla del sujetador, existen muchas variables. Ni los fabricantes de sujetadores se ponen de acuerdo en ello, de la misma manera que ocurre con cualquier prenda de ropa, que varía según el fabricante.

Conceptos erróneos: aumento de copa, no de talla

Siendo estrictos y rigurosos la talla del sujetador (80, 90, 100) no debería cambiar porque esta solamente indica el contorno del tórax y eso no se modificará con la mamoplastia, sino que solo se aumentará la copa (A, B, C, D…). Cuando el aumento de mamas es moderado solamente aumentará la copa, pero no siempre hay mamoplastias moderadas. En tal caso sí que aumentará todo.

Ni antes ni después de la operación la paciente tiene muy claro cómo funciona la cuestión de las tallas. Todas las mujeres que se someten a una mamoplastia quieren aumentar la talla de sujetador, la copa y el contorno, pero lo primordial debería ser tener una mama bonita. Puede ser generosa si quieren, pero dentro de unos límites, con las menores complicaciones postoperatorias posibles y para que esté situada en su sitio el mayor tiempo posible.

¿Cómo será la talla, la copa y el volumen de un aumento de pecho?

Tras hacer una valoración médica y estética, el especialista enseñará a la paciente fotos de volúmenes similares a lo que pueden y quieren aplicarse. En algunos casos esta primera explicación será suficiente y la paciente tendrá claro el concepto, entendiendo que no son “modelos a elegir”, sino que habrá variaciones.

No deberíamos fiarnos ni de centímetros cúbicos (cc) ni de los gramos porque los cuerpos son distintos y, además, las distintas marcas de prótesis tampoco son homogéneas en cuanto a volumen, pueden ser más altas, más anchas, etc.

Los cc en las prótesis de mama darán poca información. Lo importante es cómo se distribuyen esos cc: anchura, altura, proyección, cohesividad del gel del interior, forma, cubierta, tipo de prótesis aplicada, etc. Todo esto debe permitir conseguir el volumen aproximado, nunca exacto.

¿Por qué se guía el cirujano plástico para conseguir los mejores resultados?

Cada cirujano plástico tiene sus recursos a la hora de orientarse para aplicar una prótesis mamaria. A veces solamente la experiencia será suficiente. Otras veces, en cambio, se recurrirá a probadores intraoperatorios o medidores para ver los volúmenes en el momento, si hay dudas.

En las consultas previas a quirófano también puede calcularse la talla final. Además, hay muchos estudios publicados por prestigiosos especialistas donde detallan parámetros y medidas que, una vez aplicadas, deberían dar la prótesis exacta para aplicar en la paciente. Sin embargo, aunque a dichos especialistas les ha resultado útil, no se ha llegado a hacer popular.

Otro tema muy sonado actualmente es la simulación en 3D. Se trata de una herramienta útil pero puede ser un poco peligrosa. En el momento en que la paciente se va a casa con una foto de cómo será su aspecto postoperatorio no deja de pensarlo hasta que decide operarse, esperando ese resultado. Pero los simuladores no tienen en cuenta los materiales con los que se trabaja, que pueden condicionar el resultado final y los tejidos. En este sentido, no es lo mismo una paciente con poco tejido mamario que otra que sí tenga mama; tejidos que hayan sido dañados y no tengan capacidad elástica o tejidos adelgazados, que otros con dermis resistente; que la paciente tenga o no estrías; que haya una proporción variable de grasa-mama, etc.

Todos los factores mencionados anteriormente pueden dar como resultado unas mamas espectaculares u otras con un “rippling” muy malo, pseudoptosis o ligeras ptosis ante uns mama cónica perfecta. En general, la simulación 3D puede ser demasiado ilusionante para las pacientes pero engañosa.

El tema del tamaño de la mama es una pregunta constante en las consultas. Aunque no es el tema más preocupante desde el punto de vista médico, a las pacientes sí que les preocupa, por lo que el especialista debe dedicar tiempo a averiguar cuáles son los deseos de la paciente, además de asegurarse de que está entendiendo lo que el especialista pretende hacer, según los gustos o lo que los tejidos admitan.

Fuente

topdoctors.es