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¿Qué es?


También conocida como mamoplastía de reducción, es un procedimiento quirúrgico destinado a disminuir el tamaño, corregir la posición y mejorar el aspecto general de las mamas. El procedimiento está indicado en mujeres que presentan problemas derivados del peso y tamaño excesivo de las mamas, tales como dolor de espalda, cuello y hombros, irritación e infección cutánea, alteraciones psicológicas con repercusiones físicas o sexuales, dificultad o imposibilidad para la realización de actividades deportivas, entre otras.

¿En que consiste?


El procedimiento tiene una duración aproximada de 3 a 4 horas y puede llevarse a cabo de forma ambulatoria o con una noche de hospitalización postoperatoria. Se realiza bajo anestesia general. Existen varias técnicas diferentes para reducción mamaria. La principal diferencia entre ellas radica en la extensión y localización de las incisiones, las cuales pueden ir desde una simple incisión circular alrededor de la areola hasta una incisión compleja que incluye, además de la anterior, una herida vertical hasta el pliegue inframamario y una horizontal a través de este (cicatriz en forma de “ancla”). La elección de la técnica quirúrgica dependerá de varios factores, principalmente el tamaño de la mama y el grado de caída de la misma.

El tiempo aproximado de recuperación para regresar a actividades cotidianas es de entre 10 y 14 días. Frecuentemente se coloca drenes al finalizar la cirugía (pequeños tubos que ayudan a drenar el líquido que se acumula por debajo de las heridas), los cuales se retiran habitualmente entre dos y siete días después.

Recomendaciones postoperatorias


Dentro de las restricciones durante el período de recuperación se encuentran: no cargar objetos pesados, no asolearse durante al menos un mes. Se debe utilizar un brassiere especial durante algunas semanas para asegurar el mejor resultado. La paciente puede realizar ejercicio ligero aproximadamente a las 4 semanas, y ejercicio intenso entre 6 y 8 semanas después de la cirugía.

Dependiendo de la técnica utilizada puede o no haber dificultad para la lactancia, en un embarazo futuro.

Un cirujano plástico certificado es el único especialista que cuenta con los conocimientos, entrenamiento quirúrgico y experiencia necesarios para realizar este tipo de procedimientos bajo condiciones de máxima seguridad para el paciente.

Casos de éxito