Síguenos en redes sociales:

El problema es que la obesidad afecta a multitud de indicadores básicos para nuestro bienestar, como el colesterol, el azúcar y los triglicéridos, y puede dar lugar a problemas cardíacos graves. De hecho, cada año mueren alrededor de 2,8 millones de personas en todo el mundo por este problema.

Debido a ello, la cirugía bariátrica ha ido ganando cada vez más peso como solución para la obesidad. Una operación de cirugía que consiste en reducir el tamaño del estómago y colocar un balón gástrico para que la persona pueda conseguir un peso normal y su cuerpo goce de un estado mucho más saludable. Pero no se trata de un tratamiento aislado, sino de un seguimiento completo del paciente.

No solamente debemos pensar en el pre y en el post operatorio, sino también en el proceso de re-educación alimentaria, el diseño de un plan de ejercicio personalizado y en una propuesta estética si el paciente lo desea. Y es que una pérdida de peso demasiado grande en poco tiempo puede traer consigo graves desajustes para nuestro organismo, lo que puede conllevar grandes riesgos pra nuestra salud. De hecho, las conocidas como “dietas milagro” pueden producir un terrible efecto rebote posteriormente y descolgamiento severo de la piel.

Además, es habitual que después de haber perdido tanto peso, sean necesarias ciertas intervenciones  de cirugía estética en la parte del abdomen, la zona baja de la espalda, la cara interna de los muslos y los brazos. En muchos casos, llega a ser incluso necesario un tratamiento completo de cirugía de contorno corporal, dirigida a la reducción de la piel sobrante y a recuperar la elasticidad y el tono de la misma. Operaciones que pueden llevar varios meses en los que será necesario realizar un estudio de cada parte del cuerpo del paciente que se quiere recolocar y realizar un seguimiento posterior para valorar los resultados.

Fuente

todoestetica.com